Bogotá, 19 de agosto de 2022 

Si bien esta problemática ha tenido varios momentos en la historia, donde los gobiernos han tenido que analizar sus acciones para hacerle frente a las consecuencias del cambio climático, es importante conocer por qué actualmente es el momento clave para actuar de manera eficaz en una de las mayores amenazas para la especie humana de todos los tiempos.

El cambio climático inició desde la década de los 60, dando muestras de temperaturas extremas en las zonas tropicales yen algunas regiones de Australia, el sudeste de Asia, y en África comenzó a ser visible hacia el año de 1940.

Desde allí, se han venido incrementando las consecuencias del cambio climático, como lo es el aumento del nivel del mar, olas de calor, tormentas extremas, sequías, especies en extinción, enfermedades, desaparición de glaciares, guerras, inestabilidad económica y destrucción de los ecosistemas.

¿Cómo avanzan estas consecuencias climáticas?

Actualmente el aumento del nivel del mar, (el cual se produce cuando la temperatura de la superficie se calienta, provocando la fusión del hielo de los glaciares, del hielo marino y la plataforma de hielo polar, aumentando la cantidad de agua que desemboca en los océanos de todo el mundo y conduce a que crezcan drásticamente los niveles del mar), ha venido afectando las ciudades que se sitúan bajo el nivel del mar. De acuerdo con los expertos si geste efecto se intensifica en la Antártida, Groenlandia y el ártico podría aumentar los niveles del mar en más de 20 metros de aquí al 2100.

Todo apunta a que las olas de calor seguirán aumentando en los próximos años y en el futuro será 100 veces mayor, debido a la presencia de los gases de efecto invernadero, según los estudios internacionales.

El agua caliente del océano alimentará la intensidad de las tormentas y habrá un mayor número de huracanes extremadamente devastadores, como los que se han visto en los últimos 30 años.

Las sequías están en aumento por la gran escases de agua afectando la producción mundial de alimentos, dos de los casos más notorios es la desaparición paulatina de lagos históricos como el Poyang (el mayor de China), el Poopó en Bolivia y el Mar de Aral.

De acuerdo a datos publicados por expertos del mundo, una característica crucial para el éxito humano es la biodiversidad, y la pérdida de flora y fauna a causa de la extinción en masa que amenazan a nuestro planeta, pone en serio peligro la continuidad de la raza humana.

Estas acciones generan la aparición de enfermedades, como el cólera, virus del Nilo Occidental, la enfermedad de Lyme, la fiebre del dengue, etc. son cada vez mayores y ya no se limitan a los climas tropicales.

Estos factores naturales inciden directamente en la estabilidad económica de las naciones, por lo que la crisis mundial está dando lugar a un aumento en los costos de la energía y los alimentos, es así como las tensiones mundialessurgen por controlar las materias primas que cada vez sean más costosas.

¿Cuáles son las políticas actuales para mitigar esta problemática en Colombia?

Información del Gobierno Nacional, asegura que Colombia cuenta con una extensión de 207`040.800 hectáreas de territorio, de las cuales 92’866.000 (un 44,85 por ciento) corresponden a territorio marino, siendo el único país de Suramérica con acceso a dos océanos. De ese territorio marino se protegen hoy 12’439.028 hectáreas (13,4 por ciento del total), y con el nuevo compromiso el país agregará cerca de 16 millones de hectáreas protegidas (alrededor de un 17 por ciento adicional).

En este propósito se prevé crear una zona protegida en las colinas y lomas de la Cuenca del Pacífico Norte, otra en el Caribe (cordillera Beata), la ampliación del Santuario de Fauna Acandí, Playón y Playona; también se hará la declaración o reconocimiento de Medidas Efectivas de Conservación (Omec) en el ámbito marino costero y la ampliación del Santuario de Flora y Fauna de Malpelo y del Distrito de Manejo Integrado Yuruparí-Malpelo.

Sin embargo, el país no logra superar a los grandes protectores de áreas marinas por extensión de la región, como Brasil, que de acuerdo a datos del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma), a pesar de solo proteger el 26,8 por ciento de sus áreas marinas y costeras, completa 98 millones de hectáreas, sobrepasando los más de 28 millones que espera lograr el país en 2022.

Por otra parte, los gobiernos de Alemania, Noruega y Reino Unido, en el marco de la COP 26, anunciaron el desembolso de 33,5 millones de dólares por parte de los países europeos para contribuir a la lucha contra la deforestación, especialmente en el Amazonas, y a la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero en Colombia hasta la vigencia 2025.

De estos recursos, 260 millones de dólares serán para pagos por reducción de emisiones verificadas y 106 millones de dólares, para la implementación de objetivos y políticas, que serán lideradas por los ministerios de Ambiente, Agricultura y Defensa, Planeación Nacional y la Presidencia de la República.

Esfuerzos que apuntan al manejo sostenible de bosques, reducción de la deforestación, restauración de ecosistemas y promoción de la educación ambiental en los territorios de alta deforestación.

¿Qué se adelanta actualmente?

El Gobierno de Colombia en su visita al Glasgow, Escocia presentó el Plan Integral de Gestión del Cambio Climático del sexto minero-energético con alcance a 2050 en medio del marco de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático COP 26, allí se plantea el aprovechamiento de los recursos que le permitan al país emplear su potencial minero-energético de la manera más limpia posible y afrontando los desafíos de la Transición Energética.

Dentro de la actualización del plan presentada en la cumbre climática se establece como meta sectorial la reducción de 11,2 millones de toneladas de CO2 equivalente al año 2030, y contempla la modelación de cinco posibles escenarios climáticos opcionales para alcanzar la senda de carbono neutralidad del sector al año 2050.

Estas opciones permitirán lograr la mejor senda de carbono neutralidad, contemplan: la diversificación de la canasta energética, el impulso a la gestión activa de la demanda, el aumento de la eficiencia energética, el control de emisiones fugitivas y la sustitución de combustibles fósiles.

Ante esta iniciativa el país aceleró su compromiso ambiental, y declarará el próximo año el 30 por ciento de su territorio área protegida (ocho años antes de lo previsto), anunció el presidente Iván Duque en la Conferencia Mundial COP26 sobre Cambio Climático que se desarrolla en Glasgow.

Vale la pena resaltar que este debe ser un propósito de trabajo mancomunado global, que logre consolidar estrategias que promuevan la implementación de acciones eficaces en el cuidado de la biodiversidad, la conservación de las especies y las fuentes hídricas, vitales para la existencia de la especie humana.

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